EDUCACIÓN
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La Red Arenales celebró su jornada trimestral de equipos directivos como un espacio de encuentro, reflexión y alineación estratégica. Una cita clave para seguir consolidando la identidad común de la Red, fortalecer la cultura organizativa y avanzar unidos en un proyecto educativo que pone a las personas en el centro.
La jornada tuvo lugar en la Universidad Villanueva, con la que Arenales comparte su compromiso profundo con la educación, la formación de personas y el servicio a la sociedad; y a la que agradece su acogida. Combinó espacios de reflexión estratégica, formación, intercambio de experiencias y convivencia. A lo largo del día, los equipos directivos de los distintos colegios trabajaron de manera conjunta sobre los principales retos educativos e institucionales del momento, con el objetivo de seguir mejorando el servicio que Arenales ofrece a alumnos y familias.
El encuentro comenzó con la acogida de los participantes y la bienvenida institucional de Alfonso Aguiló, que sirvió para enmarcar el sentido de la jornada y los principales desafíos a los que se enfrenta hoy la educación.

Autoría: Arenales Red Educativa
5 de Febrero del 2026
6 min de lectura
En su intervención inicial, Aguiló quiso comenzar agradeciendo expresamente el trabajo realizado en cada colegio, subrayando el impacto real que la labor diaria de los equipos directivos tiene en la vida de las personas y en la construcción de comunidad educativa.
Durante su intervención, puso el acento en la importancia de que la cultura de Arenales siga calando de forma profunda y coherente en todos los centros de la Red. Una cultura que no se limita a declaraciones formales, sino que se expresa en los pequeños gestos, en el trato cotidiano y en una identidad cristiana vivida con naturalidad en el día a día. En este contexto, destacó la responsabilidad de los directivos de crear entornos amables, basados en la gratitud y el respeto, que despierten lo mejor de cada persona y favorezcan relaciones sanas y constructivas.
Asimismo, subrayó la necesidad de buscar, cuidar y retener el talento, entendiendo el liderazgo como una tarea de servicio orientada a hacer crecer a las personas. Acompañar, confiar y generar oportunidades de desarrollo son claves para consolidar equipos sólidos y comprometidos, capaces de sostener el crecimiento de la Red y su proyecto educativo.
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A lo largo de la mañana, los equipos directivos profundizaron en distintos ámbitos clave para la mejora educativa y el liderazgo. Entre ellos, una sesión dedicada al papel de la inteligencia artificial en la transformación educativa, centrada en el paso de la mera transmisión de contenidos al desarrollo del pensamiento propio, a cargo de Fran Calmaestra.
Asimismo, se abordó la evaluación formativa como palanca para la mejora académica de los alumnos, en una sesión impartida por Mariana Morales, y se compartió una panorámica de los principales temas tratados en el encuentro de directores del pasado mes de octubre, dando continuidad al trabajo en red y a las líneas estratégicas comunes.
En este contexto de reflexión educativa, Alfonso Aguiló insistió en que el verdadero valor diferencial de la educación no está solo en la tecnología, sino en enseñar a pensar, a formular buenas preguntas y a desarrollar criterio propio. Subrayó también la importancia del amor por la lectura, la riqueza del vocabulario y la capacidad de expresión como pilares fundamentales de una formación integral.
Junto a ello, se detuvo en la necesidad de la vida espiritual, especialmente entre los jóvenes, y en el papel que la escuela puede desempeñar como espacio que acompaña, orienta y da respuesta a esas búsquedas profundas de sentido. Generar comunidad y crear entornos favorables a la conversación se presentan como elementos esenciales del proyecto educativo de Arenales.

Uno de los ejes centrales de la jornada fue la reflexión sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación y en el liderazgo directivo. Se subrayó que la IA no es neutral: un uso acrítico puede derivar en superficialidad, dependencia del dato fácil y una cierta atrofia cognitiva que empobrece el pensamiento. Frente a ello, se plantearon dos posibles enfoques: entender la IA como una muleta, que sustituye el esfuerzo intelectual, o concebirla como un exoesqueleto, una herramienta que potencia el razonamiento crítico y ayuda a entrenar la capacidad de pensar y formular buenas preguntas.
En esta línea, se destacó que el verdadero reto educativo no es tecnológico, sino humano: enseñar a pensar, cultivar el criterio propio y acompañar el desarrollo integral del alumno. La inteligencia artificial, bien utilizada, puede contribuir a acercarse al ideal de una educación más personalizada, como muestra el conocido problema del 2 sigma formulado por Benjamin Bloom.
La sesión abordó también la dimensión estratégica de la IA en la labor directiva. Se puso como ejemplo la inversión de DeepMind en el estudio del impacto de la inteligencia artificial general en ámbitos como la educación, la economía, la salud o el bienestar, subrayando que se trata de una cuestión con profundas implicaciones éticas y sociales.
Desde esta perspectiva, se introdujo el concepto de economía del tiempo: utilizar la IA para ganar eficiencia, reducir carga administrativa y recuperar tiempo para lo verdaderamente importante —las personas, el acompañamiento y el liderazgo educativo—. Datos compartidos en BETT 2026 mostraron incrementos significativos en productividad y calidad del trabajo, así como más tiempo dedicado directamente a los alumnos. Menos tiempo en tareas mecánicas y más tiempo para el liderazgo humano, el cuidado de los equipos y la supervisión del alma del colegio. Invertir en IA, en este sentido, se presentó como una forma concreta de recuperar el propósito directivo.

La jornada abordó también el papel de la evaluación formativa como una de las palancas más eficaces para la mejora académica de los alumnos, en una sesión impartida por Mariana Morales. Frente a una visión de la evaluación centrada únicamente en la calificación, se destacó la importancia de entenderla como un proceso continuo al servicio del aprendizaje.
La evaluación formativa permite ofrecer un feedback claro y orientado a la mejora, detectar dificultades a tiempo y ajustar la práctica docente a las necesidades reales de los alumnos. Integrada en la cultura del centro, favorece la implicación del alumno en su propio proceso de aprendizaje, convierte el error en una oportunidad y contribuye a un aprendizaje más profundo, consciente y duradero.

La jornada incluyó también un bloque dedicado al impulso institucional y la gestión de equipos, en el que se compartieron líneas de trabajo para el desarrollo profesional, el acompañamiento del personal de nueva incorporación, las conversaciones de crecimiento y mejora con el equipo docente y las claves estratégicas de promoción y comunicación del proyecto educativo. Este espacio permitió aterrizar prioridades, alinear esfuerzos y reforzar una visión común de crecimiento sostenible y con sentido.
El encuentro se cerró con una mesa redonda sobre la cultura de relación con las familias, que volvió a situar en el centro la importancia de la confianza, la cercanía y la corresponsabilidad educativa, subrayando que la construcción de una verdadera comunidad es una de las señas de identidad del proyecto Arenales.
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Esta semana se han celebrado las jornadas de formación para nuevos directivos de los colegios de Arenales Red Educativa; un espacio pensado para acompañar y fortalecer a quienes asumen responsabilidades de liderazgo en los centros de la Red.
La formación se estructura en dos jornadas diferenciadas, adaptadas al momento en el que se encuentran los equipos directivos que participan: directivos de año 2, centrados en la consolidación y mejora de la gestión, y directivos de año 1, orientados a adquirir una base sólida para el ejercicio de la función directiva. Son las segundas jornadas de este curso (las primeras tuvieron lugar a principios de octubre).

Autoría: Arenales Red Educativa
21 de Enero del 2026
4 min de lectura
En la jornada de ayer participaron los directivos de año 2, que profundizaron en herramientas y enfoques orientados a la mejora continua del colegio. A lo largo de las sesiones se abordaron:

Hoy es el turno de los directivos de año 1, que están recibiendo una formación orientada a conocer los fundamentos necesarios para desempeñar su labor con seguridad y criterio. Las sesiones se centran en:

Estas jornadas reflejan el compromiso de Arenales Red Educativa por acompañar a sus equipos directivos, ofreciéndoles formación práctica, espacios de intercambio y una visión compartida del proyecto educativo. El objetivo es claro: ayudar a que cada colegio pueda desarrollar su misión con solidez, coherencia y una mirada puesta en las personas y en la mejora constante.
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Arenales Red Educativa ha puesto en marcha la primera edición de su Curso de Liderazgo Educativo, una iniciativa que se enmarca dentro del programa de formación de directivos de la Red, inspirado en la idea de que “quien crece hace crecer a otros”, y que reúne a 24 directivos y responsables educativos de colegios Arenales de España y Portugal, junto con profesionales de centros amigos, con el objetivo de seguir impulsando una cultura de liderazgo al servicio de las personas, de los proyectos educativos y de la misión compartida.
El programa se ha desarrollado en Madrid, en la Casa Provincial de la Compañía de María, y ha combinado reflexión personal, trabajo en equipo, análisis de casos y formación estratégica aplicada a la realidad cotidiana de los centros.

Autoría: Arenales Red Educativa
15 de Enero del 2026
4 min de lectura
El primer gran bloque del curso se centra en las personas, entendidas como el corazón de cualquier proyecto educativo. Dirigir un colegio no consiste solo en organizar, sino en hacer crecer a quienes forman parte de él y generar una cultura compartida.
Durante esta primera parte se abordan cuestiones clave como la gestión de equipos, el acompañamiento a los profesores, la resolución de conflictos y la creación de entornos de confianza en los que cada profesional pueda desplegar lo mejor de sí mismo. A través de dinámicas y de un test de autodiagnóstico personal, los participantes toman conciencia de su propio estilo de liderazgo y de cómo éste impacta en el clima, la motivación y la cohesión de sus equipos .
La idea de fondo es clara: no hay buen proyecto educativo sin personas que se sientan cuidadas, escuchadas y llamadas a crecer.

El segundo gran eje del curso pone el foco en el proyecto educativo y en la necesidad de un liderazgo capaz de dar dirección, sentido y coherencia al colegio en un contexto cada vez más complejo.
Aquí se trabaja el liderazgo estratégico: cómo traducir la identidad, la misión y los objetivos del centro en prioridades claras, decisiones alineadas y planes de acción que no se queden en el papel. Dirigir es elegir, y elegir implica saber decir sí a lo importante y no a lo que distrae del rumbo.
Un lugar central lo ocupa la comunicación estratégica, entendida no solo como transmisión de información, sino como herramienta de liderazgo. Comunicar bien significa explicar el porqué de las decisiones, alinear a los equipos, generar confianza y construir relato de proyecto. Un colegio que no comunica su visión termina funcionando por inercia; un colegio que comunica bien moviliza, une y hace avanzar.
En este bloque se subraya que no basta con tener un buen proyecto educativo: es imprescindible saber contarlo, compartirlo y hacerlo comprensible para profesores, familias y alumnos.

La segunda jornada del curso profundiza en una idea clave del liderazgo: nadie puede liderar a otros si antes no aprende a liderarse a sí mismo. A partir del análisis de un caso real, los participantes trabajan la toma de decisiones, el liderazgo pedagógico y una competencia decisiva para cualquier directivo: saber delegar bien.
Delegar no es simplemente repartir tareas, sino discernir con claridad qué puede y debe ser confiado a otros y qué forma parte de la responsabilidad irrenunciable de quien dirige. Para ello es clave aprender a diferenciar lo importante de lo urgente:
Lo importante es lo que está alineado con el plan estratégico, la identidad y los objetivos del colegio; lo urgente es aquello que quema, interrumpe, genera ruido o presión inmediata, pero que no siempre construye proyecto.
En este marco se subraya también una idea central del liderazgo: gobernar es decidir. Cuando un directivo no toma decisiones, no se queda neutral: está bloqueando a su equipo, generando incertidumbre y frenando el avance del proyecto. Decidir bien, con criterio, datos y escucha, es una responsabilidad ineludible de quien lidera.
Por eso cobra especial relevancia el liderazgo colegial. Los centros educativos no se gobiernan desde la soledad, sino desde equipos directivos que piensan juntos, dialogan y toman decisiones consensuadas, compartiendo la responsabilidad y la visión. Este modo de liderar no solo mejora la calidad de las decisiones, sino que genera corresponsabilidad, confianza y unidad de criterio dentro del proyecto educativo.
Este trabajo sobre el “yo” del directivo ayuda a no quedar atrapado en la gestión del día a día, sino a proteger el tiempo y la energía para aquello que realmente transforma el colegio, al tiempo que se hace crecer a los equipos mediante una delegación bien entendida y una toma de decisiones compartida. Liderar, en definitiva, no es hacerlo todo, sino crear las condiciones para que otros den lo mejor de sí, sin renunciar a las responsabilidades propias de la función directiva.

Este curso es una muestra del modo de trabajar de Arenales: una red educativa que aprende junta, que comparte experiencias, que contrasta realidades y que crece desde la colaboración entre centros de distintos países y contextos.
Más allá de la formación técnica, el encuentro está siendo un espacio para fortalecer vínculos, compartir retos reales de la vida directiva y renovar la ilusión por una tarea que tiene un impacto profundo en miles de alumnos, familias y educadores.
En Arenales creemos que invertir en liderazgo es invertir en mejores colegios. Y este Curso de Liderazgo Directivo es un paso más en ese camino de crecimiento, servicio y misión compartida.
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