EDUCACIÓN
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El Curso de Conversaciones de Crecimiento, celebrado en Madrid, reunió a 25 docentes de 10 colegios de la Red Arenales y 2 colegios amigos para reflexionar sobre cómo comunicar mejor, escuchar con empatía y acompañar el talento de los demás. Una formación que pone a la persona en el centro y refuerza el liderazgo educativo desde la confianza, la escucha y el crecimiento.
Autoría: Arenales Red Educativa
13 de Noviembre del 2025
3 min de lectura

En Arenales creemos que la educación empieza siempre por las personas. Educar no es solo enseñar contenidos, sino también escuchar, comprender y acompañar a quienes forman parte de nuestra comunidad educativa.
Por eso, esta segunda edición del Curso de Conversaciones de Crecimiento, celebrado en Madrid los días 11 y 12 de noviembre, ha puesto el acento en un aspecto clave del liderazgo educativo: cómo comunicarnos mejor para ayudar a los demás a crecer.

En esta edición participaron 25 asistentes procedentes de 10 colegios de la Red Arenales y de 2 colegios amigos, que compartieron experiencias, retos y buenas prácticas. Durante dos intensas jornadas, reflexionaron sobre la importancia de poner en el centro a cada persona, especialmente a los compañeros de equipo.
El curso invitó a desarrollar una mirada empática y estratégica, aprendiendo a dedicar tiempo a pensar en los demás: qué les motiva, qué necesitan, qué les preocupa, y cómo cada decisión puede ayudar a su crecimiento personal y profesional.

El liderazgo no consiste solo en dirigir, sino en comprender y acompañar. Los participantes aprendieron que una comunicación empática es la base para construir equipos cohesionados y entornos de trabajo más humanos.
Ser capaz de ponerse en el lugar del otro permite detectar talentos, prevenir conflictos y orientar mejor las decisiones. En definitiva, mejora la vida de las personas y la cultura del colegio.

El programa abordó temas como las relaciones laborales, las conversaciones difíciles y el método GROW, un modelo práctico para orientar entrevistas de desarrollo personal.
Cada sesión combinó la reflexión con casos prácticos y ejercicios de observación, ayudando a mejorar tanto el “qué digo”, como el “cómo lo digo” y, sobre todo, qué entiende y percibe quien me escucha.

Más allá de las técnicas, este curso recordó que comunicar bien es un acto de liderazgo y de servicio. Escuchar activamente, cuidar las palabras y ofrecer feedback constructivo son formas concretas de acompañar el crecimiento de los demás, de reconocer su valor y de contribuir a su desarrollo.
La comunicación efectiva no solo mejora las relaciones, sino que potencia el talento y multiplica el impacto educativo de los equipos docentes.
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En definitiva, el Curso de Conversaciones de Crecimiento dejó claro que en Arenales seguimos apostando por una formación que hace crecer a las personas para que ellas, a su vez, hagan crecer a los demás.
Una propuesta formativa que fortalece el liderazgo humano, el trabajo en equipo y el acompañamiento personalizado, tres pilares esenciales para transformar la educación desde dentro.
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Jornadas de Directivos de Educación Infantil — Arenales Red Educativa
Colegio María Teresa y Colegio Santo Ángel (Madrid)
Los días 21 y 22 de octubre, los directivos de la etapa de Educación Infantil de la Red Arenales se reunieron en Madrid para compartir experiencias, aprender juntos y seguir mejorando la atención emocional y educativa de los más pequeños. La cita se desarrolló en los colegios María Teresa y Santo Ángel, y combinó sesiones formativas, visitas a aulas y espacios de diálogo con familias y expertos.
Autoría: Arenales Red Educativa
28 de Octubre del 2025
5 min de lectura

La ponencia central, “Detección de desajustes emocionales en Educación Infantil”, fue impartida por Mercedes Bermejo, psicóloga sanitaria y directora de Editorial Sentir. Su intervención ayudó a los educadores a identificar las señales tempranas de malestar emocional que pueden aparecer en la etapa de Infantil, y a comprender el papel clave del docente como acompañante en este proceso.
En los primeros años de vida, los niños expresan más con gestos, miradas o conductas que con palabras. Los profesores, junto con las familias, son los primeros en percibir esos pequeños cambios —miedos, inseguridades, irritabilidad, apatía— que, si se acompañan con sensibilidad, pueden convertirse en oportunidades de crecimiento.
“La emoción se ve antes de entenderse”, explicó Bermejo. “Observar sin juzgar es la mejor herramienta preventiva”.
Los asistentes reflexionaron sobre la importancia de mirar con ternura y presencia. Detrás de un mal gesto o un berrinche suele esconderse una necesidad no expresada: cansancio, miedo o inseguridad.
Una mirada educativa que acoge transmite al niño un mensaje esencial: “te veo, te entiendo, me importas”. Esa conexión emocional es la base del aprendizaje y del desarrollo equilibrado.
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Durante la sesión se repasaron algunos indicadores a los que conviene prestar atención:
El objetivo no es diagnosticar, sino observar y prevenir desde la cercanía.
El docente, por su contacto cotidiano con el niño, es la primera voz que puede detectar que algo pasa. Compartir esas observaciones con las familias, sin alarmar y desde el cuidado, es esencial.
Pequeños gestos —una palabra amable, un momento de juego libre o una rutina estable— pueden devolver al niño su calma emocional.
En la etapa Infantil, el bienestar del alumno está estrechamente ligado al del profesor. Por eso, las jornadas insistieron en la importancia de cuidar al que cuida.
La formación en educación emocional, la gestión del propio estrés y la creación de entornos serenos y alegres son claves para el equilibrio del aula.
“El tono de voz, la presencia y la serenidad del adulto son el primer entorno emocional del niño”, recordó Mercedes Bermejo.

Además de la conferencia, las jornadas incluyeron visitas a las aulas de Infantil del colegio María Teresa, una mesa redonda con familias y un intercambio de experiencias entre los equipos directivos.
El segundo día, celebrado en el colegio Santo Ángel, se abordaron temas como la evaluación formativa y la seguridad jurídica en el entorno escolar, a cargo de Virginia Nuevo.
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Las jornadas concluyeron con un mensaje inspirador:
mirar, escuchar y acompañar con calma es la primera forma de enseñar a los niños a sentirse valiosos.
Cuando un niño se sabe visto y querido, aprende sin miedo y crece en confianza.
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Los días 6 y 7 de noviembre, se celebraron en Madrid unas jornadas de acompañamiento organizadas por el departamento de desarrollo de Arenales. Este evento reunió a más de 20 directivos de colegios de distintas regiones de España y Portugal, quienes participaron en un curso orientado a mejorar su capacidad de liderazgo y acompañamiento en sus centros educativos. El enfoque principal de las jornadas fue desarrollar las competencias de los líderes para acompañar mejor a los profesores a través de conversaciones significativas, estableciendo un ambiente de confianza, colaboración y crecimiento personal.
Bajo la dirección de Nacho San Román y Lucía Martínez, del departamento de desarrollo de Arenales, los asistentes reflexionaron sobre el propósito de sus centros educativos y la importancia de conectar este propósito con el desarrollo de sus equipos. Durante las sesiones, se abordaron temas como el impacto de la comunicación efectiva en el liderazgo y cómo entender la propia personalidad y las necesidades de cada miembro del equipo. San Román subrayó que en Arenales “la clave es que cada persona crezca y mejore en lo personal”, destacando la importancia de la reflexión personal y el autoconocimiento en los líderes educativos.
Alfonso Aguiló, quien inauguró las jornadas, enfatizó en su intervención que el éxito de Arenales radica en la calidad de las relaciones humanas que se generan en el entorno educativo. Aguiló recordó a los asistentes que “no se trata de crear un ambiente de trabajo rígido, sino de fomentar un espacio donde se priorice el bien común y la convivencia, apostando siempre por el crecimiento de cada miembro del equipo”. Este modelo de liderazgo se centra en el respeto, la confianza y una comunicación abierta y constructiva entre los equipos, evitando la jerarquización estricta y promoviendo el servicio y la humildad.
Los directivos participaron en una serie de talleres prácticos y dinámicas grupales. Uno de los métodos clave estudiados fue el método GROW, una herramienta para estructurar entrevistas de desempeño y otras conversaciones de desarrollo. Este modelo permite a los líderes estructurar sus entrevistas en cuatro fases: fijación de metas (Goal), análisis de la realidad (Reality), evaluación de opciones (Options) y determinación de acciones (Will). El método busca enriquecer cada conversación y garantizar que tanto líderes como profesores salgan de ellas con una visión clara y alcanzable para su desarrollo.
Otra de las dinámicas incluyó el test DISC, orientado a identificar rasgos de personalidad y mejorar la comunicación entre los miembros de los equipos. Los participantes también realizaron ejercicios de análisis de casos y simulaciones de conversaciones difíciles, abordando la importancia de la preparación previa y la capacidad de escucha para enfrentar estos momentos con empatía y profesionalismo.
Las jornadas finalizaron con una serie de reflexiones sobre el liderazgo transformacional propuesto en Arenales, definido como un liderazgo de servicio, ejemplaridad y colaboración que inspira a los equipos para realizar cambios positivos y significativos para toda la comunidad educativa. Para los participantes, el modelo de Arenales se centra en la escucha activa, la humildad y la dedicación a las personas. Durante la puesta en común, los directivos compartieron que su objetivo es “generar un clima de confianza y protagonismo”, donde cada miembro del equipo sienta que su desarrollo y bienestar son una prioridad.
Al finalizar las jornadas, los asistentes recibieron recomendaciones para aplicar lo aprendido en sus centros, con especial énfasis en la importancia de llevar a cabo entrevistas de desempeño al menos una vez al año. Esta recomendación busca fomentar un seguimiento cercano y personalizado del crecimiento profesional de los profesores, impulsando una cultura de gratitud y mejora continua en cada centro educativo.
Los directivos participantes destacaron el valor de este tipo de encuentros para adquirir nuevas herramientas y enfoques, que les permitirán fortalecer su rol como líderes transformacionales en sus centros educativos, acompañando y potenciando el crecimiento de cada miembro del equipo.
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