Designed and built with care, filled with creative elements

 

Tel: 912 250 610

 

Top

Prevenir el bullying de la mano de Harry Potter

Gamificación, liderazgo e inglés: un sistema que funciona

El comportamiento de la población infantil y adolescente no es la causa de los problemas de una sociedad, sino la consecuencia. A la vez, dicen los expertos que un acosador escolar tiene muchas probabilidades de convertirse en delincuente… ¿Hay alguna manera de romper este círculo vicioso?
Quienes nos dedicamos a la educación somos conscientes de nuestra responsabilidad: bajo nuestra influencia -junto con la de otros muchos actores- están las personas que construirán la sociedad mañana.
En la red Arenales hemos descubierto un instrumento eficaz para crear espacios educativos donde cada niño, cada niña reconoce su propia valía personal y la de los demás, donde es posible -y divertido- trabajar juntos y acoger a todos.
La idea fue de Félix González y Javier Tessier, apasionado de la gamificación y profesor de Peñacorada International School. Se inspiró en una tradición común en el sector privado en Inglaterra, conocida por todos gracias a las historias de Harry Potter. Históricamente, los alumnos se agrupaban en zonas a las que correspondía un nombre. Esto daba sentido de pertenencia; aportaba un espíritu y unas tradiciones propias, además de cierta rivalidad con el resto de casas.

 En Peñacorada se formaron cuatro hermandades y se puso al frente a alumnos de bachillerato

(un maestre y dos prefectos), que cuentan con el apoyo de un profesor (padrino).

Cada casa representa una virtud, y los maestres tratan de elegir a sus miembros por la sintonía con esas cualidades.

Con méritos colectivos e individuales, las casas van logrando puntos sociales, deportivos y académicos.

Los alumnos pertenecen a la misma casa durante todos los años que pasan en el colegio.

El sistema de casas, que empezó como juego y como idea para promover el liderazgo, resultó tener una repercusión muy positiva en valores, actitudes y competencias. Algunos de ellos son:

  1. Sentido de pertenencia, arraigo e integración de los alumnos.
  2. Virtudes básicas presentadas de manera atractiva.
  3. Trabajo en equipo y comprender el valor del esfuerzo colectivo como algo superior al mero éxito personal.
  4. Liderazgo, autonomía y organización entre los alumnos.Educación en la competitividad positiva.
  5. Los alumnos más jóvenes tienen referentes positivos en los más mayores.
  6. Las pequeñas rivalidades o malentendidos entre alumnos se detectan antes, incluso se solucionan sin necesidad de que intervengan los profesores.
  7. Bilingüismo.

El colegio Arenales Carabanchel, que llevaba tiempo trabajando en la prevención de abusos, copió la idea y la implantó con gran éxito en el curso 2018 – 2019. Hay fotos y relatos que lo atestiguan. Este ejemplo es igualmente inspirador: “cada Casa debía construir un cubo en un tiempo limitado disponiendo de un único material para tal fin. Para poder construirlo debían negociar con las demás casas para intercambiar material, ya que las otras podrían tener algo de lo que estos necesitaban…”.

El Colegio Alborada, en Alcalá de Henares, también piensa implantar este sistema en el curso 2019-2010.

Combatir la discriminación, el aislamiento, el espíritu de tribu… son retos educativos muy importantes. Los profesores demandan herramientas para frenar el bullying en las aulas, y esta se revela como muy útil y eficaz.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar, analizar tu navegación, así como para mostrar publicidad basados en tus intereses. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. ACEPTAR
Aviso de cookies